Los aceites esenciales son extractos puros que se extraen de distintas partes de las plantas y nos ayudan física, mental y emocionalmente…

Colaboran no solo en sus propiedades físicas sino en la sutileza de su perfume que llega desde el preciado aceite en un viaje que incluye las fosas nasales y que llega hasta nuestro sistema límbico cuna de las emociones y recuerdos. Por ello cada vez que percibimos un perfume nuestro cerebro recuerda el cuándo y el donde de ese olor. Algunos olores nos recuerdan a la infancia como la vainilla o la naranja.

También debemos agradecer a esta disciplina La Aromaterapia que nos permite  conocer el para que de los distintos aceites.

Por ejemplo el aceite esencial de menta se extrae de sus hojas y colabora con el estar alerta. Es un tónico para la mente. Ideal para casos de fatiga mental, poca concentración y falta de memoria.

El aceite esencial de limón su olor nos permite mejorar la concentración. El de Bergamota nos hace emocionalmente felices y libre de la ira. Y el de mandarina nos transporta a la alegría. Todos ellos se extraen de la cascara o piel de la fruta.

Los aceites esenciales colaboran con nosotros:

Los aromas CITRICOS, nos conectan con la alegría y la felicidad.

Los aromas FLORALES, suavizan las emociones.

Los aromas AMADERADOS, nos enraízan.